La curiosidad es una de las mejores herramientas que tenemos para educar. Los niños quieren saber cómo es un volcán por dentro, por qué llueve, cómo vivían los romanos, qué hay dentro del cuerpo humano, o por qué unas piedras son distintas de otras. Los profesores y las familias tienen (tenemos) la oportunidad de acompañar esas preguntas y ayudarles a descubrir el mundo.
En Happy Learning trabajamos para ponérselo un poco más fácil.
Hace poco tuve la oportunidad de hablar de ello en Midiendo el cambio, el podcast de la Universidad Pontificia Comillas dedicado al impacto social y dirigido por Carlos Ballesteros. En el programa, bajo el título “Tecnología al servicio del aprendizaje infantil”*, charlamos sobre educación, tecnología y sobre una pregunta que acompaña a Happy Learning desde hace años: ¿cómo podemos aportar valor a la vida de los niños, sus profesores y sus familias?
*Muchas gracias a Carlos Ballesteros y su equipo de la Universidad Pontificia Comillas por abrir este espacio en su podcast e invitarnos a hablar de educación e impacto social. Puedes escuchar la conversación completa en «Tecnología al servicio del aprendizaje infantil», de Midiendo el cambio.
La curiosidad: el principio de todo
“Hemos diseñado una pedagogía que utiliza el vídeo como puerta de entrada, como detonante de la curiosidad»
Los maestros saben lo que ocurre cuando un tema despierta el interés y la emoción de una clase. Aparecen preguntas, los alumnos relacionan lo que escuchan con algo que les ha pasado y una explicación da pie a otra. Son momentos así los que hacen que enseñar merezca la pena.
Los vídeos ayudan a crear esos momentos. Las imágenes en video permiten mostrar lo que a veces cuesta explicar con palabras o incluso con fotografías: la lava en movimiento, el recorrido de la sangre por nuestro cuerpo, la profundidad del océano o la vida en una civilización que desapareció hace siglos.
El video se convierte entonces en la chispa que despierta la curiosidad de los niños y abre la puerta al conocimiento. En Happy Learning producimos micro-documentales en los que combinamos imágenes atractivas con explicaciones claras y cercanas. Buscamos que los niños aprendan, pero también impulsar su curiosidad para que les entren ganas de aprender más.
Una vez hemos despertado la curiosidad de los niños, toca aprovechar el momento y continuar el aprendizaje.
Ver, leer, jugar y crear
«Hemos pasado de entretenimiento educativo a educación entretenida»
Como decíamos, no podemos dejar que la experiencia educativa termine en el video, y esa curiosidad se quede a medio camino. Por muy entretenido o incluso memorable que resulte un video educativo, no llevará a los niños a un aprendizaje verdaderamente profundo. Por eso nuestro trabajo nos ha llevado a desarrollar una propuesta que va más allá. Queremos que el video sea la chispa que despierta la curiosidad de los niños, pero también que puedan aplicar lo aprendido en el mundo real. Por eso hemos organizado nuestra propuesta educativa alrededor de cuatro acciones sencillas: ver, leer, jugar y crear.
Primero presentamos un tema con un vídeo, en formato micro-documental. En segundo lugar, ofrecemos lecturas para asentar lo aprendido. Después introducimos juegos para poner a prueba ese aprendizaje y practicar de una manera entretenida. Por último, culminamos el proceso con actividades “fuera de la pantalla” para que los niños experimenten y apliquen en el mundo real lo que han aprendido.
Cada profesor puede escoger cómo utilizar estos recursos. Hay clases en las que conviene detenerse y comentar el vídeo. Otras en las que una lectura o un juego ayuda a repasar. Y otras, muchas, en las que lo verdaderamente interesante es ponerse manos a la obra.
En el podcast mencionamos las rocas como objeto de aprendizaje. Podemos explicar sus características y mostrar sus diferencias en una pantalla. También podemos hacer un juego en forma de quiz, o leer que los diamantes son el mineral de mayor dureza. Pero ¿por qué terminar ahí? En Happy Learning queremos que, después de ver el video y aprender sobre las rocas, salgamos a buscarlas, cogerlas, observarlas y compararlas. Comprobar que algunas son suaves, otras ásperas, que tienen colores diferentes y que no todas pesan lo mismo.
Seguramente entonces llegarán nuevas preguntas. Y la curiosidad no se habrá apagado con la pantalla.
Vídeo
Lectura





Juego
Actividad fuera de la pantalla
Cerrar la pantalla y seguir aprendiendo
«Terminar en una actividad fuera de la pantalla donde aplicar lo aprendido en el mundo real»
Y es que los niños necesitan tocar las cosas y comprobar por sí mismos cómo funcionan. Necesitan jugar y estar con otras personas. También usar su imaginación y creatividad. Incluso necesitan tiempo para aburrirse y decidir qué hacer con ese aburrimiento.
Por eso damos tanta importancia a las actividades fuera de la pantalla.
Como hemos dicho más arriba al hablar de las rocas, después de aprender sobre las plantas, podemos observar las que crecen cerca de casa. Igualmente, después de conocer una época histórica, podemos dibujar cómo imaginamos una de sus ciudades. Un video sobre mamíferos puede motivar un juego de mesa en el aula con amigos y compañeros.
Así, con experiencias tangibles en el mundo físico, y no en el digital, es como pensamos que el aprendizaje se vuelve realmente profundo.
Actividades en familia
También es una oportunidad para las familias, y por eso proponemos actividades para hacer en familia. Hacer algo juntos que nos lleve a divertirnos jugando, y a escuchar y responder a las preguntas de nuestros hijos, es una experiencia de aprendizaje inigualable. A veces basta una conversación o un pequeño paseo para dar continuidad a lo que han aprendido en el cole, pero nuestras actividades intentan ir un poco más allá.
Fomento de la lectura
En el podcast comentamos también las recomendaciones culturales que introducimos al final de nuestras lecciones. Hemos recomendado obras de arte, museos, canciones… pero sobre todo libros. Nos gusta pensar que un vídeo puede acabar llevando a un niño a abrir un libro y despertar su amor por la lectura.
Llegar a niños de todo el mundo
«Si el contenido lo haces accesible y escalable en todo el mundo … estás facilitando una infraestructura de aprendizaje».
La tecnología nos permite además una gran capacidad de difusión. Gracias a ella podemos llevar nuestros contenidos a hogares y colegios de lugares muy distintos. Esa capacidad de llegar lejos es una gran oportunidad para Happy Learning porque somos una empresa social (pertenecemos a la Fundación Nemesio Diez), y queremos educar a niños de todo el mundo en valores y en conocimiento.
En la entrevista compartimos algunas experiencias que nos han hecho especial ilusión, como la colaboración con Los Niños del Arco Iris, una ONG que tiene una escuela para niños en situación de vulnerabilidad en los Andes peruanos. Su equipo contactó con nosotros tras conocer nuestros vídeos en YouTube y Cristina Muñoz, compañera del equipo, viajó como voluntaria para enseñar a sus profesores a utilizar la metodología de Happy Learning (aquí relató su experiencia).
Otra experiencia muy bonita nos la trajo Vero, profesora del colegio Juan de Austria, en Alcalá de Henares. Vero nos contó que antes necesitaba adaptar sus materiales para un alumno con trastorno del espectro autista (TEA). Gracias a Happy Learning está pudiendo utilizar los mismos recursos para todos sus alumnos, especialmente los vídeos y las fichas de lectura. Una experiencia que muestra cómo nuestros materiales pueden ayudar al profesor a atender distintas necesidades y facilitar la participación conjunta.
Escuchar esas historias nos ayuda a entender para qué sirve nuestro trabajo, y lo mucho que nos queda por hacer. También nos ha llevado a comprender que la clave siempre está en ser de ayuda a los maestros y maestras.
El profesor: quien mejor conoce a sus alumnos
«Queremos ser una ayuda al profesor»
Preparar una clase exige tiempo y criterio. Hay que conocer el contenido, encontrar la forma de explicarlo y pensar qué actividades pueden ayudar a los alumnos a comprenderlo.
Además, cada grupo es diferente. Lo que funciona con una clase puede necesitar otro enfoque con la siguiente.
Esto es lo que hace tan difícil el trabajo de los profesores. Constantemente deben adaptarse a las necesidades y capacidades de sus alumnos.
Desde Happy Learning intentamos acompañarles en esa tarea. Por eso, además de los recursos que ofrece nuestra plataforma a los maestros, recientemente hemos desarrollado una nueva funcionalidad, el Modo Clase, que permite integrar otros materiales que los profesores hayan diseñado o encontrado y que quieran utilizar en el aula. De esta manera son los maestros quienes deciden qué recursos necesitan en cada momento y cómo llevarlos a sus alumnos.
Una invitación para profesores y familias
Por último, en Happy Learning creemos que aprender debe ser una experiencia apasionante. Los niños tienen curiosidad, imaginación y muchas ganas de descubrir y explorar. Los adultos podemos ayudarles en ese camino.
Si eres profesor, te invitamos a conocer My Happy Learning y explorar los recursos para tus próximas clases. Podrás combinar vídeos, lecturas, juegos y actividades según el tema que estés trabajando y las necesidades de tus alumnos.
Si eres madre o padre, encontrarás propuestas para impulsar la educación de tus hijos, reforzar su rendimiento escolar y compartir actividades en familia.
Hemos preparado estos recursos con mucho cariño y nos encantará que formen parte de vuestras aulas y vuestros hogares.
Conoce My Happy Learning y suscríbete para acceder a sus recursos educativos.



