Cuando llega febrero, muchas personas se preguntan cuándo es San Valentín y cómo se celebra.
Tradicionalmente se asocia al amor romántico, a los regalos y a las parejas. Pero hay otra manera de vivirlo: como un recordatorio para cuidar los vínculos importantes, empezando con uno mismo.
Conviene aprender a mirarse por dentro, escucharse y tratarse con respeto. Y eso, en la infancia, también se aprende.
¿Cuándo es San Valentín?
Para situarnos: San Valentín se celebra el 14 de febrero. Aun así, cada vez más familias y escuelas aprovechan estas fechas para hablar del amor desde un enfoque más amplio: amor en familia, amistad, gratitud y, también, autocuidado emocional.
San Valentín también puede ser “quererse bien”: la importancia de conocernos bien
En Happy Learning nos gusta pensar que el amor no es solo un sentimiento hacia fuera, sino también una forma de tratarnos por dentro.
Por eso, este San Valentín puede ser un buen momento para hablar de la importancia de conocernos bien: aprender a identificar lo que sentimos, lo que necesitamos y lo que nos hace bien.
La importancia de conocer nuestras emociones
Trabajar las emociones ayuda a que los niños se entiendan mejor, sus límites y sus fortalezas. Conocerse a uno mismo no es un concepto abstracto: es una herramienta para tomar decisiones más sanas y crecer con seguridad.
A continuación te dejamos nuestro vídeo para niños “¿Qué son las emociones?”.
Pequeñas preguntas que lo cambian todo
Comprenderse a uno mismo no llega de golpe. Se construye con preguntas sencillas, de las que se hacen en casa o en el aula:
- ¿Cómo me siento hoy?
- ¿Qué me ha gustado de mi día?
- ¿Qué me ha costado?
- ¿Qué necesito para estar mejor?
- ¿De qué me siento orgulloso?
Hacer espacio para estas preguntas es una forma de cuidado. Y, a la vez, una manera de enseñarles a los niños que sus emociones importan y que ponerles nombre es el primer paso para gestionarlas.
Conocerse a uno mismo: una habilidad que se entrena desde la infancia
Conocerse a uno mismo también significa aprender a describirse con respeto: “esto se me da bien”, “esto me cuesta”, “esto me calma”, “esto me enfada”.
En este punto, nuestro vídeo “¿Quién soy yo?” aporta muchísimo: ayuda a los niños a mirarse con calma, reconocer fortalezas y entender que cada persona es única.
Cuidarse a uno mismo: algo que también se aprende
Cuidarse a uno mismo es una forma de responsabilidad. Nos ayuda a estar mejor por dentro y a relacionarnos mejor por fuera.
El autocuidado puede ser tan simple como dormir lo suficiente, moverse cada día o comer mejor.
Cuidarse a uno mismo: pequeños hábitos que sostienen el día a día
El autocuidado también se construye con rutinas sencillas y realistas. Hablar de alimentación desde el bienestar puede ser una forma muy eficiente de autocuidado.
Por eso, aquí encaja nuestro vídeo para niños sobre “una dieta saludable”, ideal para conectar con el cuidado del cuerpo.
San Valentín como recordatorio de autocuidado y amor propio
San Valentín puede seguir siendo flores y corazones, pero también puede ser una fecha para parar un momento y recordar algo importante: el amor más constante que tendremos en la vida es el que nos damos a nosotros mismos.



