La selva es uno de los ecosistemas más ricos, exuberantes y misteriosos de nuestro planeta.
Es un lugar donde todo está vivo, desde lo diminuto hasta lo gigantesco. Y donde quedan secretos fascinantes por descubrir. ¿Sabías que en la selva amazónica todavía viven tribus nativas que nunca han tenido contacto con el mundo moderno? ¿O que existen selvas que tienen más de 70 millones de años?
Acompáñanos a descubrir uno de los ecosistemas más asombrosos de la Tierra. Y, como siempre, te dejamos nuestro vídeo para niños donde exploramos la selva de la forma más entretenida.
¿Qué es una selva?
La selva, también conocida como jungla o bosque lluvioso tropical, es un tipo de ecosistema ubicado en zonas cálidas del planeta, principalmente cerca del ecuador. Lo que hace especial a la selva es su alta humedad, lluvias abundantes, temperaturas cálidas y una vegetación tan densa que apenas deja pasar la luz del sol.
Las más conocidas son:
- La selva amazónica (Sudamérica).
- La selva del Congo (África).
¿Sabes por qué se las considera los pulmones del planeta? Ambas producen aproximadamente el 40% del oxígeno mundial. ¡Casi nada!
El origen de la selva: millones de años de historia viva
¿Sabías que algunas selvas tienen más de 70 millones de años? Es el caso de las selvas tropicales del sudeste asiático, como las de Malasia, Indonesia o Papúa Nueva Guinea, consideradas las más antiguas del mundo. Estas selvas existían incluso cuando los dinosaurios caminaban sobre la Tierra, y han sobrevivido a cambios climáticos, movimientos de continentes y hasta glaciaciones.
Por cierto, ¿cuánto sabes sobre los dinosaurios? Conoce más sobre estos seres increíbles en nuestro vídeo para niños:
Las primeras selvas surgieron hace más de 100 millones de años, cuando las condiciones del planeta comenzaron a volverse más cálidas y húmedas.
Como ecosistema no solo es increíblemente antiguo, sino también asombrosamente estable. Muchas especies que habitan hoy estas selvas son descendientes directos de especies prehistóricas, lo que convierte a estos bosques en verdaderos museos vivientes de la evolución.
Clima de la selva
El clima en la selva es tropical:
- Con temperaturas constantes, entre 24 y 27ºC durante todo el año.
- Con alta humedad (entre el 75% y el 90%).
- Con lluvias frecuentes, a veces diarias.
Este clima cálido y húmedo favorece la vida de millones de especies vegetales y animales.
Vegetación de la selva: verde sin fin
La vegetación de la selva es tan densa que parece una alfombra verde interminable. Algunas plantas que podemos encontrar son:
- Lianas.
- Musgos y helechos.
- Orquídeas exóticas.
- La flor Rafflesia, gigante y famosa por su mal olor.
Los árboles pueden alcanzar alturas de hasta 60 metros, como si fueran edificios de 20 o 30 pisos. Sus copas forman un techo natural que deja pasar poca luz, por eso muchas plantas tienen hojas enormes para aprovechar al máximo la claridad.
¿Sabías que solo el 2% de la luz solar llega al suelo de la selva? El resto queda atrapado en las copas de los árboles, creando un ambiente sombrío y húmedo a nivel del suelo.
Frutas tropicales: sabores que nacen en la selva
¿Sabías que las selvas tropicales del mundo albergan al menos 3.000 variedades de frutas? Muchas de ellas forman parte de nuestra dieta: mango, piña, papaya, maracuyá, guayaba…
Pero existen otras frutas menos conocidas, como el rambután, el durián o el cupuaçú, que crecen exclusivamente en ciertas regiones selváticas.
Fauna de la selva: animales extraordinarios
En la selva se da una de las mayores concentraciones de biodiversidad del mundo. Entre los animales más comunes de la selva tropical encontramos:
Monos y perezosos, expertos en moverse por los árboles.
Serpientes, como la anaconda verde.
Insectos, ¡millones de ellos! Mariposas, abejas, termitas, hormigas…
Ranas y anfibios que adoran la humedad.
Aves de colores llamativos, como los tucanes y los loros.
Además, ¿sabías que en la selva amazónica viven más de 2 millones y medio de especies de insectos? Entre ellos está la temida hormiga bala, conocida por tener la picadura más dolorosa del mundo.
Cada selva tiene su fauna particular. Por ejemplo:
- En la selva del Congo: gorilas, okapis, elefantes, rinocerontes y grandes felinos.
- En la selva amazónica: perezosos, jaguares, anacondas y delfines rosados.
¿Realmente el león es el rey de la selva?
Desde siempre hemos escuchado que el león es el rey de la selva, sobre todo por su presencia imponente, su melena y su rol como símbolo de fuerza y liderazgo en muchas culturas. Sin embargo, en realidad los leones no viven en la selva tropical, sino en las sabanas africanas, donde cazan en manada y dominan grandes extensiones abiertas de tierra.
Si buscamos un verdadero «rey» de las selvas tropicales, ese es el tigre de Bengala. Vive en las selvas húmedas del sudeste asiático y es el felino más grande del mundo. Es un cazador solitario y sigiloso, experto en moverse entre la densa vegetación.
Ambos son animales fascinantes y poderosos, pero desde el punto de vista geográfico y ecológico, el tigre tiene más derecho a ostentar el título de rey de la selva. Aunque como hemos visto, en el imaginario popular, el león sigue reinando por su imagen y simbolismo.
La selva negra: un bosque con otro tipo de magia
Cuando pensamos en selvas, lo primero que se nos viene a la cabeza son los paisajes tropicales llenos de calor, humedad y animales exóticos. Pero no todas las selvas son iguales. En el suroeste de Alemania se encuentra la Selva Negra (Schwarzwald en alemán), un bosque denso y montañoso que parece sacado de un cuento de hadas… y con razón.
Este lugar debe su nombre al color oscuro que forman sus árboles, principalmente abetos y pinos, que crecen tan juntos y altos que bloquean gran parte de la luz solar. Desde fuera, el paisaje se ve cubierto por una sombra espesa y verdinegra, de ahí el nombre de “Selva Negra”.
La Selva Negra es famosa por su aire misterioso y su conexión con las leyendas alemanas. Aquí nacieron muchas historias de los Hermanos Grimm, como Hansel y Gretel, Caperucita Roja o El flautista de Hamelín. No es de extrañar: sus senderos entre árboles gigantes, castillos escondidos y lagos tranquilos invitan a dejar volar la imaginación.
Aunque no es una selva tropical, este bosque húmedo y frondoso tiene un enorme valor ecológico. Alberga una rica biodiversidad de especies europeas como zorros, ciervos, búhos y una gran variedad de insectos y aves. Además, es un espacio natural muy valorado por su belleza y por ser un ejemplo de gestión forestal sostenible.
Tribus no contactadas de la selva amazónica
Aunque parezca increíble, en pleno siglo XXI existen más de 100 tribus no contactadas en todo el mundo, y la mayoría de ellas se encuentran en las regiones más inaccesibles de la selva amazónica, especialmente en países como Brasil, Perú y Colombia.
Estos pueblos han decidido, (o se han visto obligados), a vivir aislados del resto del mundo, manteniendo formas de vida tradicionales que han perdurado durante generaciones. Muchos nunca han tenido contacto con el exterior, mientras que otros tuvieron encuentros breves y complicados en el pasado, y desde entonces evitan todo contacto.
Cada uno de estos grupos tiene su propia lengua, cultura, creencias y conocimientos sobre la naturaleza. Viven de manera autosuficiente y algunos utilizan técnicas agrícolas muy antiguas y sostenibles. Además, tienen un conocimiento profundo de las plantas medicinales.
Sin embargo, estas comunidades están amenazadas por la deforestación o las enfermedades. Un simple resfriado puede ser mortal para ellos, ya que no tienen defensas frente a virus comunes.
La selva en la cultura popular
El libro de la selva
Si hay una historia que ha acercado la vida selvática a generaciones de niños y niñas, esa es El libro de la selva. La película animada de Disney, basada en los cuentos del escritor Rudyard Kipling, nos lleva al corazón de la selva india de la mano de Mowgli, un niño criado por lobos que vive increíbles aventuras junto a personajes inolvidables como Baloo el oso, Bagheera la pantera y el temido tigre Shere Khan.
Otra forma divertida de acercar a los más pequeños a la vida en la selva es a través de la música. Y si hay una canción que ha marcado generaciones y nos transporta directamente a la jungla, ¡esa es “Quiero ser como tú”!
Más allá de su música y su encanto, la película transmite importantes valores como la amistad y el respeto por la naturaleza.
Madagascar
Otra película que nos hace viajar al corazón de la naturaleza (y con mucho humor) es Madagascar. En ella, un grupo de animales del zoo de Nueva York acaba perdido en una isla tropical, enfrentándose por primera vez a la vida salvaje.
A través de sus aventuras, los niños descubren el contraste entre el mundo urbano y el natural con la compañía de personajes inolvidables como Alex, Marty, Gloria y Melman.
Dibujos de la selva
Otra forma de seguir conociendo los secretos de la selva es a través de dibujos e ilustraciones que expliquen su ubicación, características y por qué es tan importante para la salud del planeta.
En Happy Learning proponemos una actividad de lectura, con ilustraciones y curiosidades, después de cada video. Así el cerebro asimila mejor lo aprendido.










