Los mamíferos están por todas partes: en el océano (ballenas), en el desierto (camellos), en nuestros parques (ratones), bajo tierra (topos) o volando de noche (murciélagos).
En este artículo veremos qué son los mamíferos, sus características principales, cómo se adaptan según el hábitat y varias curiosidades que sorprenden tanto a niños como a mayores.
A continuación os dejamos nuestro vídeo para niños de los mamíferos para conocerlos de una forma visual y entretenida:
¿Qué son los mamíferos?
Los mamíferos son vertebrados que se caracterizan por alimentar a sus crías con leche producida por glándulas mamarias. A partir de ahí, aparecen otros rasgos típicos: la mayoría tiene pelo (aunque a veces sea poco o solo en fases tempranas), respira por pulmones y mantiene una temperatura corporal relativamente constante (son endotermos).
Esa “combinación” —lactancia, regulación térmica y pulmones— explica por qué hay mamíferos capaces de vivir desde el Ártico hasta selvas tropicales, y desde montañas hasta el mar abierto.
Características de los mamíferos
Lactancia
Las crías se alimentan de leche durante sus primeras etapas de vida. No es un detalle menor: la leche aporta energía y defensas mientras el recién nacido termina de adaptarse al mundo.
Respiran por pulmones, incluso en el mar
Los mamíferos marinos —como delfines y ballenas— no tienen branquias: respiran aire. Por eso los vemos salir a la superficie. Su cuerpo está adaptado a bucear, pero el aire sigue siendo imprescindible.
Tienen pelo
Muchos mamíferos tienen el cuerpo cubierto de pelo, pero en otros se reduce muchísimo. Aun así, el pelo aparece al menos en algún momento del desarrollo y está relacionado con la protección, el tacto y la regulación de temperatura.
Temperatura corporal constante independiente del clima
A diferencia de muchos reptiles, los mamíferos mantienen una temperatura interna estable. Esto cuesta energía, sí, pero permite estar activos en momentos y lugares donde otros animales lo tendrían mucho más difícil.
¿Todos los mamíferos son vivíparos?
Esta es una de las preguntas más interesantes porque la respuesta es: no todos.
La regla general: son vivíparos (nacen del vientre de la madre)
La mayoría de mamíferos son vivíparos: el embrión se desarrolla en el interior de la madre. Esto suele ir ligado a otro rasgo típico: cuidado parental prolongado.
En muchos casos, la supervivencia de la cría depende tanto del tiempo de crianza como del parto en sí.
La gran excepción: hay mamíferos que ponen huevos (monotremas)
Existen mamíferos que ponen huevos. Son muy pocos y pertenecen a un grupo llamado monotremas: el ornitorrinco y las equidnas.
Lo fascinante es el “mix” evolutivo: ponen huevos, pero cuando nacen las crías, también toman leche.
En caso del ornitorrinco, además, la madre no tiene pezones como tal: la leche se libera por poros en la piel y las crías la lamen.
El punto intermedio: marsupiales (nacen “muy” inmaduros)
Otra estrategia curiosa es la de los marsupiales (como el canguro o el koala). También son vivíparos, pero las crías nacen extremadamente inmaduras y completan su desarrollo en el marsupio (la “bolsa”), donde siguen alimentándose y creciendo durante meses.
Por qué esto importa y es más que una etiqueta
Hablar de viviparidad no es solo decir “nacen de la madre”. Es entender que los mamíferos han desarrollado distintas estrategias para resolver el mismo problema: cómo asegurar que la cría sobreviva.
Unos apuestan por gestación larga, otros por bolsa y lactancia prolongada, otros por huevo… y aun así, todos siguen siendo mamíferos.
Dónde viven los mamíferos y cómo cambian sus cuerpos
Mamíferos terrestres
Son los más numerosos. Sus extremidades se adaptan al medio: patas para correr (caballos), para saltar (liebres), para cavar (topos) o para trepar (primates).
Mamíferos marinos
Delfines, focas y ballenas han modificado su anatomía para nadar con eficiencia: cuerpos hidrodinámicos, aletas y capas de grasa para conservar calor.
Lo curioso es que, aunque parezcan “peces perfectos”, siguen manteniendo rasgos de mamífero: pulmones, calor interno y lactancia.
Aquí te dejamos un vídeo de nuestra serie para niños “Aprende con Dani”, donde Daniela explica qué son los mamíferos marinos y sus características.
Mamíferos voladores
El murciélago es el único mamífero que vuela de verdad (no solo planea). Sus alas no son plumas: son membranas sostenidas por dedos alargados, como una mano transformada en ala.
Alimentación de los mamíferos: herbívoros, carnívoros y omnívoros
Los mamíferos pueden clasificarse también por su dieta, y aquí la dentadura suele delatarlos.
Herbívoros
Comen vegetales y tienen dientes adaptados para triturar fibras. Caballos, ovejas o llamas son ejemplos claros.
Rumiantes
Un subgrupo muy especial: los rumiantes tragan rápido, almacenan parte del alimento y luego lo “recuperan” para masticarlo con calma.
Vacas, cabras y jirafas usan esta estrategia para aprovechar al máximo plantas difíciles de digerir.
Carnívoros e insectívoros
Los carnívoros se alimentan de carne y suelen tener dientes afilados para desgarrar. Dentro de los que comen carne, hay mamíferos especializados en insectos: los insectívoros (como el oso hormiguero).
A continuación os dejamos con nuestro vídeo del león, uno de los mamíferos más icónicos.
Omnívoros
Comen vegetales y carne, y su dentadura suele ser una mezcla funcional. En esta categoría entran muchos osos y primates.
A continuación te dejamos nuestro vídeo micro-documental para niños sobre el oso.
Curiosidades sobre mamíferos que realmente sorprenden
Los delfines “duermen a medias”
Algunos delfines pueden descansar con un hemisferio del cerebro mientras el otro permanece activo. Es una adaptación brillante: así no dejan de respirar (tienen que subir a la superficie) y mantienen cierto nivel de vigilancia. Su cuerpo descansa… pero nunca del todo.
El ornitorrinco parece inventado
Es uno de los mamíferos más extraños del planeta: pone huevos, produce leche y, además, los machos tienen un espolón venenoso en las patas traseras. Para rematar, su “pico” no es realmente un pico de ave: es una estructura muy sensible que le ayuda a detectar presas bajo el agua.
Hay murciélagos que “ven” con sonido
Muchos murciélagos usan ecolocalización: emiten sonidos y analizan el eco para orientarse y cazar en la oscuridad. Es tan preciso que pueden detectar insectos en movimiento con gran eficacia. Además, en muchos lugares son aliados naturales porque ayudan a controlar plagas.
Las ballenas tienen que “recordar” respirar
Aunque suene raro, en mamíferos marinos respirar no es automático como en nosotros: subir a la superficie y tomar aire forma parte de un patrón de conducta muy regulado.
Y esto tiene una consecuencia curiosa: aunque vivan siempre en el agua, se ahogan si no pueden salir a respirar, porque siguen siendo mamíferos con pulmones.
La leche materna es diferente según la especie
La composición de la leche varía muchísimo: cambia en grasas, proteínas y azúcares según las necesidades de la cría. En mamíferos marinos, por ejemplo, suele ser especialmente rica en grasa para ayudar a formar rápidamente una capa aislante frente al frío.
Los elefantes tienen uno de los embarazos más largos
El embarazo de un elefante puede durar alrededor de 22 meses, uno de los periodos de gestación más largos entre mamíferos. Esta espera tiene sentido: las crías nacen relativamente desarrolladas, pero aún así dependen durante años del grupo, lo que muestra hasta qué punto la crianza mamífera es una inversión a largo plazo.
Plan en familia: una película y un documental para descubrir a los mamíferos
Si queréis seguir aprendiendo sobre mamíferos de una forma entretenida, aquí van dos recomendaciones perfectas para una tarde en casa: una opción de ficción para reír y otra de naturaleza para asombrarse.
Ice Age (La Edad de Hielo)
Una película ideal para ver en familia, con algunos mamíferos prehistóricos inolvidables como el mamut, el tigre dientes de sable y el perezoso.
Además de divertida, es una buena excusa para hablar de adaptaciones al frío, animales prehistóricos y cómo sobrevivían en climas extremos.
Disneynature: Elephants
Un documental precioso y muy accesible que sigue el viaje de una familia de elefantes. Permite observar su inteligencia, su vida en grupo y la importancia de la cooperación y el cuidado entre generaciones. Perfecto para conectar ciencia y emoción: aprender mirando la naturaleza con calma.



